¿QUE SIGNIFICA SER UN HIJO INVISIBLE?

Los niños invisibles no son niños abusados o agredidos. Su problema no es ése, sino la indiferencia de sus padres y de los adultos emocionalmente significativos. El ser ignorado por ellos, por la razón que sea, es el sello que marca la vida de un niño invisible. Los niños agredidos no son ignorados, sino tomados en cuenta. Para maltratarlos, golpearlos o abusar de ellos deben ser vistos . Ese maltrato les causará un gran dolor y daño, sin duda alguna, pero la situación del niño invisible es diferente y por tanto también son distintas las consecuencias.

El niño maltratado es muy visto , el niño invisible no lo es en absoluto. Por más indeseables que dichas conductas paternas sean y causen profundas heridas en la vida de los hijos, éstas no son del tipo de las que la invisibilidad produce. Y por más extraño que parezca, el corazón de un niño prefiere –si podemos usar esta palabra– ser visto por sus padres, aunque sea para que lo agredan, en lugar de ser ignorado por ellos. Así, la indiferencia de los padres es la gestación de un individuo invisible.

Tomo estas frases de la canción “Rómpeme, mátame”, del grupo Trigo Limpio, que ejemplifican con gran claridad las ideas que estoy presentando:

“Rómpeme mátame, pero no me ignores Prefiero sentir la espuela que me hincas cada día, que ser la flor en un vaso que olvidaste en una esquina”.

Estas expresiones, que se antojan casi aterrorizantes, son una cruda manifestación de la inmensa necesidad de los seres humanos, y sobre todo del niño, de ser vistos , y del lacerante dolor que les provoca cuando son ignorados. Sería ridículo y una pérdida de tiempo que nos cuestionáramos si será peor ser un niño agredido o uno invisible. Lo que sí es verdad es que cada situación provocará diferentes efectos en la vida. Nuestro interés, para los fines de este libro, es comprender que el niño agredido es muy visto y el invisible no lo es en absoluto, sino al contrario, es ignorado. Los niños invisibles no son maltratados directamente, ni siquiera para eso son vistos; el maltrato, en todo caso, es a través del látigo de la indiferencia.

Un hijo que no fue visto por su madre y su padre se pasará la vida buscando que lo vean, y cuanto logre en este sentido nunca será suficiente. En sus relaciones amorosas necesitará constantemente el reconocimiento de su pareja; en sus relaciones de trabajo, el de su jefe, y en sus relaciones sociales, el de sus amigos y en general de los demás. Y aún cuando lo reciba en todas sus relaciones, nunca será bastante. Los seres humanos tenemos ciertas necesidades básicas que es indispensable satisfacer para asegurar nuestro sano y pleno desarrollo físico, psicológico y social.

Erich Fromm, destacado psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista, propuso que existen cinco necesidades humanas cuya insatisfacción impide la salud integral de la persona:

1) La necesidad de relación, que al satisfacerla suaviza el sentimiento de aislamiento y soledad.

2) La necesidad de tener raíces y lazos significativos, tanto con el núcleo familiar presente como con el pasado.

3) La necesidad de poseer sentido de identidad, lo que implica tener un lugar en la familia, en primer lugar, y en el mundo, por consiguiente. Esto nos permite percibirnos a nosotros mismos y ser percibidos por otros.

4) La necesidad de estructura, cuya satisfacción nos permite comprender la vida propia, darle sentido y movernos productivamente en el mundo.

5) La necesidad de trascendencia, que significa un llamado interior que nos impulsa a utilizar nuestros talentos, crear, hacer elecciones y forjar nuestro propio destino.

La familia debiera ser el lugar donde las primeras cuatronecesidades fueran satisfechas, lo cual garantizaría que cuando el niño se convierte en adulto fuera capaz de satisfacer por sí mismo la quinta necesidad. La realidad es que para un hijo invisible no hay tal satisfacción; por eso se pasa la vida intentando llenar los huecos y los asuntos de infancia que no se resolvieron.

Para resolver estas problemáticas que contaminan todas las áreas de la vida de los seres invisibles existe un camino certero: llevar a cabo un proceso de curación interior que permita tomar el reconocimiento de otros, internalizar el ser visto y con ello saciar la sed de serlo.

Bibliografía: Hijos invisibles de Martha Alicia Chávez.

Alejandro Ojeda. Narcisistas al Descubierto, Gaslighting México.

Publicado por narcisistasaldescubierto

Espacio de información sobre el trastorno Narcisista de la personalidad y psicopatía.

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