LOS CHARLATANES DE HOY

“Falsos Gurús, falsos líderes religiosos, curanderos espirituales, falsos coaching, víctimas del abuso Narcisista que usurpan al profesional”

Es un tema que causará bastante controversia, pero es indispensable y muy necesario que se comparta la información, que se conozca esta realidad que día a día nos invade, y que debemos poner al descubierto. Es fácil ahora encontrar en redes sociales al gurú emocional, curandero espiritual, y muchos otros que sin ser profesionales, sin ser personas certificadas, o contar con alguna cédula profesional que acredite la profesión que ejercen, esto es la charlatanería en su máximo esplendor.

A lo largo de nuestra historia, y lamentablemente, ya han existido estos personajes que en la mayoría de las veces operan sin control o regulacion de alguna institución, o dependencia de gobierno.

Al no ser profesional cualquiera de nosotros básicamente si quisiéramos pudieramos tomar alguna de las técnicas de la psicología e interpretarla como nos venga en gana, e intentar aplicarlas sin siquiera especializarnos en esto, por lo tanto ejecutarlo de manera errónea, a nuestra interpretación, incluso si quisiéramos, pudiéramos hacerlo con alevosía y ventaja.

Desgraciadamente mientras exista gente que crea en ellos este tipo de situaciones siempre sucederá; mientras exista gente que no quiera leer, que no quiera informarse, que no quiera cuestionarse todo, este tipo de situaciones seguirán.

Tal como decía “Mark Twain”

"ES MÁS FACIL ENGAÑAR A LA GENTE,QUE CONVENCERLOS DE QUE HAN SIDO ENGAÑADOS"

Porque aún así seas tu solo contra el mundo, la verdad prevalecerá”

Y es tan cierto, pues se siguen suscitando situaciones en las que el charlatán es expuesto por alguna situación que evidencíe la realidad. Y es que debemos aceptar y ser conscientes que somos manipulados de distintas maneras, por el gobierno por ejemplo, por el sistema, por la sociedad, por tu pareja Narcisista, y por la infinidad de gurús, falsos coaching, falsos líderes religiosos, y/o tantos charlatanes que existen hoy en día.

Es tan sencillo encontrarte con este tipo de charlatanes en redes sociales, dentro de los grupos de ayuda que existen dentro de las mismas redes sociales, incluso youtubers que cuentan con miles de seguidores y que; por haber sido víctimas de un psicópata o narcisista, y que solo por conocer el tema de los trastornos de la personalidad se sienten con el derecho de usurpar el lugar del profesional, y cobrar por brindarte una plática, asesoría, o consejo.

No se quien les dijo que pueden hacerlo y pasar por alto los años de estudio del profesional; dejan ver claramente que su objetivo principal y único afán es el de obtener alguna gratificación monetaria, ya que te cobran incluso más de lo que te puede cobrar el profesional de la salud en una sesión, en una plática virtual.

Jugando a ser tocados por Dios

¿Es enserio?

Quisiera conocer si cuentan con el respaldo profesional sobre lo que predican, y aún así no está bien que hagan negocio; pues como vengo mencionando a lo largo de este artículo, no eres profesional de la salud mental, incluso en el caso de que si hayas estudiado quizá psicología, pero no te titularse y por lo tanto no obtuviste tu cédula que te avala como profesional, esto es una falta de respeto, y un riesgo para las victimas,

¿Porque un riesgo?

Cómo puede determinar dicha persona, que en tu caso requieras quizá algún tratamiento médico, algún tratamiento que se base en medicamentos psicotrópicos por ejemplo, incluso aunque no sean psicotrópicos al no ser profesional no tiene la facultad para determinar si eres candidato a tomar alguna “Benzodiazepina”, o algún otro ansiolítico, o antidepresivo.

La mayoría de las víctimas del abuso Narcisista por no asistir con un profesional de verdad, tienden a sentirse bien al inicio, pero es momentáneo, en su mayoría son revictimizados.

Por lo tanto queda completamente descartado y su credibilidad es nula, pues como ya mencioné, solo dejan ver la manera tan ruin de utilizar a la gente, de jugar con la gente, y en muchos casos es tan negligente sus distintas maneras de ayudar, que terminan siendo revictimizados.

Es importante hacer mención que por utilizar el eufemismo en sus distintos métodos o diálogos se ha normalizado tanto el tema de los trastornos antisociales, mientras que a la par de esto más gente va despertando, va investigando sobre el tema, y al encontrar la información errónea cada vez más esto es normalizado.

Hagamos conciencia y preguntémonos si tal persona, gurú, youtuber, líder espiritual o falso coaching cuenta con algún documento que lo amerite y lo certifique como apto para impartir las pláticas, guías, conferencias, o consultas terapéuticas.

Lamentablemente por este tipo de personas es que existe tanta desinformación, o choque de información, diferencia de opiniones. Algunos conferencistas o líderes espirituales en sus “convenciones” cobran por persona alrededor de 5 mil pesos.

¿Con un psiquiatra?

¿Has investigado cuánto sale una sesión con un psicólogo?

¿Tienes idea de cuántas sesiones pagarías con esa cantidad?

Esto es algo que en lo personal me parece para nada ético, irresponsable y una falta de respeto. Alejandro Ojeda.

Dentro de Narcisistas al Descubierto y desde sus inicios el 11 diciembre del 2020, se adoptó la ideología de informar desde la perspectiva correcta, real, gratuita, pero sobretodo con el respaldo profesional que acredite la veracidad de la información que se comparte al público, dicha ideología ha funcionado pues en estos casi 6 meses de su creación, contamos con el apoyo de distintos profesionales, a los cuales les agradezco su apoyo, Gracias.

Siempre infórmate, no permitas que otros decidan por ti, cuestiónate todo, conoce el mundo, fomenta el debate, el pensamiento diferente, el pensamiento crítico, la diversidad de opinión pero con base científica y lógica.

SI AL LIBRE PENSAMIENTO”

Mexiali, Baja California. México.

Por: Alejandro Ojeda. Para: Narcisistas al Descubierto.

EL SORPRENDENTE IMPACTO DEL ABUSO NARCISISTA EN TU CEREBRO

El abuso narcisista es uno de los abusos más perjudiciales que existen porque te afecta Emocional y mentalmente. Puede presentarse en diferentes versiones de abuso físico, verbal y mental, así que mientras más rápido captes las señales e identifiques al narcisista, mejor estarás.

Lo creas o no, este tipo de abuso psicológico conduce a cambios físicos del cerebro, de acuerdo a estudios recientes. Debido a que el narcisista no siente empatía por los sentimientos de las personas, no percibe las consecuencias que causa o el daño que genera. Está probado que debido al abuso narcisista a largo plazo parte de tu cerebro se encoge y cambia su forma. Esto conduce a problemas cognitivos y a desordenes de ánimo, como ansiedad, depresión o incluso bipolaridad.


Las dos partes del cerebro que cambian su forma o su silueta debido al abuso narcisista constante son el hipocampo y la amígdala. El hipocampo es la región del cerebro que se encarga de la memoria y el aprendizaje. La amígdala es la región del cerebro responsable de la formación y el desarrollo de pensamientos negativos y emociones como la culpa, la vergüenza, el miedo y la envidia. Con el tiempo, debido al abuso constante, prosigue la contracción del hipocampo y la inflamación de la amígdala.


El hipocampo


El hipocampo forma parte del sistema límbico del cerebro. El sistema límbico se encarga principalmente de procesar y desarrollar los sentimientos y responder mediante acciones o reacciones. El sistema límbico, a su vez, incluye a la amígdala y al hipotálamo. El hipotálamo trabaja junto a la amígdala y forma los sistemas nervioso y endocrino. Estos sistemas regulan, balancean y controlan las funciones corporales.

Entonces si el hipocampo es estropeado o se quebranta, la amígdala podrías experimentar ideación suicida, ataques de pánico y escenas retrospectivas o pesadillas. Esto se sale de tu control cuando has experimentado tal abuso por tan largo período de tiempo. Sin embargo, puedes enmendarlo escapando de tu pesadilla actual, gestionando maneras de lidiar con el estrés y evitando que permitas este tipo de relación otra vez.


La memoria a corto plazo es el primer paso para aprender; sin ella, no aprenderíamos nada. El hipocampo almacena estos recuerdos a corto plazo, y luego los convierte en memoria a largo plazo o memoria “permanente”. La Universidad de Stanford y la Universidad de Nueva Orleans llevaron a cabo un estudio, el cual encontró estrechas conexiones entre altos niveles de cortisol (una hormona del estrés) e hipocampos perjudicados o alterados. Esto significa que, mientras más alterado esté el hipocampo (contracción, inflamación, etc.), mayor posibilidad habrá de altos niveles de cortisol a través del sistema nervioso.

Cuando se tienen altos niveles de cortisol bombeando a través de nosotros, podríamos sentir cosas como mareos, ataques de pánico, ánimo temperamental, pensar demasiado, preocupación, inquietud, etc. Básicamente, mientras más estrés tengas, más pequeño es tu hipotálamo, lo cual no es positivo.


El hipocampo es el núcleo de nuestros recuerdos. Tenemos dos tipos de recuerdos, los cuales incluyen recuerdos declarativos y recuerdos espaciales.


● Los recuerdos declarativos se relacionan a hechos o eventos. Un ejemplo podría ser las líneas de una obra o la letra de una canción.


● Los recuerdos espaciales son recuerdos más profundos que involucran caminos y rutas.

Algunos dirían que nuestra memoria espacial es nuestra memoria fotográfica. Por ello, un ejemplo de esto sería que memorizaras cómo llegar desde un punto A de una ciudad que no conoces a un punto B.


Tal como se indicó previamente, el hipocampo convierte los recuerdos a corto plazo en recuerdos a largo plazo, es entonces cuando encuentra un lugar diferente en el cerebro para almacenar estos recuerdos a largo plazo. Lo que resulta interesante sobre el hipocampo, es que está siempre generando nuevas células nerviosas y continúa desarrollándose diariamente. Por ello, es lógico por qué el abuso prolongado podría frustrar o perjudicar el desarrollo junto al encogimiento.


La contracción del hipocampo se ha relacionado al estrés prolongado, o al abuso, lo que conduce al trauma, pudiendo manifestar síntomas de TEPT y, en ocasiones, esquizofrenia. Debido a que varios estudios recientes indican que el estrés es una de las causas principales de la contracción del hipocampo, es lógico por qué escapar del abuso narcisista es beneficioso para empezar a reducir el estrés revirtiendo los niveles de cortisol, los cuales podrías experimentar bajo tanta presión.


La amígdala


La amígdala es principalmente responsable por controlar nuestras intuitivas emociones centrales y funciones. Incluida la lujuria, miedo, odio, amor, junto al ritmo cardíaco, temperatura corporal, respiración niveles de azúcar y presiones sanguíneas. Cuando la amígdala está en alerta máxima, comprende síntomas físicos para el resto del cuerpo, por lo que toma lugar la respuesta de “lucha o huida”. La respuesta de “lucha o huida es una reacción del cuerpo al enviar síntomas como estremecimiento, sudoración, fiebre, mareos, etc.


Estos síntomas pueden ser alarmantes, pero la mayoría del tiempo, son “falsas alarmas.” Los narcisistas mantienen las amígdalas de sus víctimas en alerta máxima, haciendo difícil para sus víctimas manejar el estrés. Entonces, cuando el hipocampo se contrae, produce niveles excesivos de cortisol y la amígdala se ve amenazada, a la vez que envía la misma respuesta que el cortisol. Teniendo esto en mente, el hipocampo ha almacenado ahora recuerdos a corto plazo como recuerdos a largo plazo, los cuales fueron desencadenados por el abuso y resultan en TEPT.

Cuando la amígdala se inflama, como resultado del abuso narcisista, cualquier cosa puede disparar esta respuesta de “lucha o huida”. Por lo que, estás atrapado en un espiral descendente de pánico y miedo por las cosas más pequeñas, tales como olores, vistazos e incluso sentimientos. Esto se debe a que lo que vemos o experimentamos, nuestros cerebros intentan relacionarlo con lo que ha pasado – desde nuestros recuerdos – y si esos recuerdos son traumáticos, empujan a la amígdala a aplicar síntomas incómodos e incapacitantes.


En resumen, la amígdala es la causa por la que le tememos o amamos las cosas. Controla cómo reaccionamos o percibimos nuestro alrededor. Basada en nuestra experiencia a lo largo de la vida, la amígdala es nuestro control a cómo respondemos a los eventos que causan nuestras emociones. Si la amígdala se inflama, lo más probable es que reaccionemos frente a todo – o cosas pequeñas – con miedo y las percibamos como una amenaza.
De este modo, digamos que lograste escapar de la ira de un narcisista. Si mantuviste la relación (padre, esposo, jefe, etc.…) por un largo período de tiempo, podrías haber desarrollado TEPT, miedo aumentado, fobias, ataques de pánico o depresión.

Esto se debe a que el estrés que el narcisista ha causado, generó que tu amígdala se inflamara, por lo que la amígdala se ha acostumbrado a vivir más conscientemente percibiendo todo como amenazante. Mientras que, en la relación, la víctima (tú, por ejemplo) usará mecanismos de supervivencia, tales como estrategias de defensa para manipular la realidad. Ejemplo:


Proyección: Podrías convencerte de que tu agresor tiene bondad dentro de sí y que, si intentas más o te “doblegas” más ante él, mejorará y te tratará mejor, pero sólo estás luchando. Con los narcisistas, ese es raramente el caso y todo lo que haces es excusarte para permanecer por más tiempo en la relación.


Compartimentación: Puede que solo te estés enfocando en el lado positivo de la relación, ignorando completamente el abuso y lo negativo, para así continuar defendiendo al agresor. Cuando haces esto, sólo te estás diciendo a ti mismo que dicho comportamiento está bien, a la vez que entrenas a tu cerebro indicándole que esta forma de miedo aumentado y de vivir es normal. De ahí provienen los efectos duraderos del narcisista.


Negación: Como sientes que es fácil vivir con el abuso, en lugar de confrontarlo o escapar de él, podrías crear excusas como, no es tan malo como parece o como se siente.


El proceso que tiene tu cerebro para crear nuevas vías neuronales proviene estrictamente del hipocampo. Todo lo que hacemos, aprendemos, sabemos, leemos y entendemos son las tareas de las que el hipocampo se encarga. Con un hipocampo contraído, se vuelve más difícil concentrarse, toma más tiempo entender y aprender, y debemos poner mucho más esfuerzo en hacer cosas que antes nos resultaban sencillas. Podríamos perder interés en las cosas que nos encantaban, parcialmente porque no tenemos el impulso, la motivación o la energía para hacerlo. Todo esto puede desprenderse el abuso narcisista.


El hipocampo se contrae debido al aumento en la producción de cortisol (la respuesta de la hormona del estrés). Luego el cortisol estimula la amígdala o la dispara, lo cual es la causa por la que que nuestros pensamientos se vuelven irritantes y ansiosos. Es por ello que es esencial aprender técnicas para reducir el estrés y prevenir que empeore – incluso si no estás asociado con un narcisista.


Reversión del Impacto | Prevención del Deterioro

Al igual que la mayoría de los desórdenes, los desbalances químicos y los métodos terapéuticos, existe una cura o una “vía de escape”. Claro que necesita esfuerzo y dedicación, pero cuando quieres algo lo suficiente, siempre podrás alcanzarlo.

Técnicas como la Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares (DRMO) son beneficiosas para aprender a sobrellevar o superar el TEPT o los síntomas de trauma. DRMO tranquiliza la amígdala, lo que permite que tu cerebro reaccione y responda ante las situaciones de forma más racional y lógica. Otros métodos incluyen aromaterapia con aceites esenciales, meditación y mindfulness, comportamientos altruistas y Técnica de Liberación Emocional (TLE). DRMO y TLE son explicadas a profundidad en el capítulo seis de este libro. Antes de comenzar a practicar estas técnicas y métodos de afrontamiento, primero necesitas escapar del abuso narcisista.

Por: Alejandro Ojeda Para: Narcisistas al Descubierto

Bibliografía: Recuperarse del abuso Narcisista. Priscilla Posey

EL GEN MAO-A


Se trata de un segmento del cromosoma X que prescribe la producción de la versión A de la monoamino oxidasa, una enzima que tiene un papel destacado en el metabolismo de diversos neurotransmisores en las sinapsis cerebrales, los lugares de intercomunicación entre las neuronas. Si ese fermento no hace su trabajo, la regulación fina de la función de la serotonina en el cerebro se desmorona y también se afectan, aunque en menor medida, las tareas de la noradrenalina y la dopamina.

El gen MAO-A ganó prominencia porque a principios de la década de 1990 un grupo de internistas y genetistas del Hospital Universitario de Utrecht detectó, con total seguridad, que era el responsable de un cuadro clínico que presentaban los varones de una familia neerlandesa y que cursaba con una ligera discapacidad intelectual acompañada de violencia desmedida y múltiple (doméstica, violaciones, asaltos e incendios). Unos episodios de violencia que los habían conducido, en varios casos, a la prisión. Se comprobó que esos varones sufrían una mutación puntual (un cambio de una sola letra química del ADN) en el segmento prescriptor de esa enzima, de manera que nacían sin producir MAO-A y el cerebro crecía y se organizaba sin disponer de ella. El resultado de esa carencia total, a lo largo de la vida, era un colapso de la función serotonérgica.

Cuando la serotonina trabaja en los territorios neurales de la agresividad, actúa como un freno eficaz: demora las descargas impulsivas y atenúa las reacciones violentas. De ahí que aquellos neerlandeses repitieran los brotes de violencia exacerbada.
El hallazgo tuvo una gran repercusión, en la época, porque fue la primera ocasión en que se pudo vincular un déficit genético específico con una alteración comportamental y cognitiva concreta. Los resultados, además, eran plenamente concordantes con dos hechos bien conocidos:

1) la gente normativa que tiene índices bajos de MAO-A en las plaquetas sanguíneas suele ser más impulsiva e irreflexiva.

2) Los medicamentos que se usan para controlar los brotes agresivos suelen aumentar la función de la serotonina. Por consiguiente, quedó redondeada una historia que iba desde el escalón genético hasta una circuitería cerebral localizada, un neurorregulador particular y las salidas comportamentales esperables.

De todos modos, hay que retener, de inmediato, que alteraciones tan profundas como las de esa familia neerlandesa van a ser rarísimas porque inducen un cuadro deficitario con pocas posibilidades adaptativas.

Pero la modulación ordinaria de ese mismo sistema puede sufrir oscilaciones y ahí hay un terreno de indagación que fue explorado inmediatamente. La región reguladora de ese gen contiene variantes que se presentan con distintas frecuencias en la población normal: hay una variante que cursa con una producción eficiente de la enzima MAO-A (la lleva el 65 % de la gente) y otra que conlleva una expresión menos eficaz (la lleva el 35 % restante).

Un grupo de investigadores británicos y neozelandeses liderados por Abraham Caspi indagaron si esas variantes estaban vinculadas con la conducta antisocial a lo largo de la vida y dieron a conocer sus resultados en un trabajo de 2002 que se ha convertido en el más citado de toda la historia de la psiquiatría. Aprovecharon un magno estudio de epidemiología sanitaria en el condado de Dunedin, en Nueva Zelanda, para seguir a una generación de 1.037 niños desde los 3 hasta los 26 años de edad. Cada tres años debían completar una revisión sanitaria y psicológica sistemática y pudieron trazar, además, los problemas relacionados con la conducta antisocial usando varios periscopios: diagnósticos pediátricos de trastornos de conducta conflictiva, cuestionarios de personalidad y psicopatía, así como detenciones policiales y penas impuestas por los tribunales.

Cuando se agrupó a esos chicos en función de si llevaban las variantes MAO-A eficiente o ineficiente, surgió una asociación clara con la propensión a la conducta antisocial en el sentido esperado: los que acarreaban la versión ineficiente eran más conflictivos en todas las medidas.


Ese seguimiento permitió estudiar, asimismo, la relevancia de otro factor que a menudo se ha vinculado con la aparición de la conducta antisocial: el maltrato o el abuso infantil. Durante las revisiones trienales, los médicos detectaron que el 8 % de esas criaturas habían sufrido, entre los 3 y los 11 años, un maltrato relevante en el entorno familiar (castigos físicos reiterados o negligencias, según la opinión de los facultativos).

Esos maltratos en la infancia también incrementaron la probabilidad de conducta antisocial en el futuro, pero solo en los muchachos que portaban la versión ineficiente MAO-A. Los que llevaban la versión eficaz estaban, por el contrario, inmunizados ante el maltrato familiar y a pesar de haberlo sufrido no se convertían en jóvenes conflictivos y antisociales.

Un 12 % de las criaturas reunió ambas condiciones de riesgo –haber sufrido algún tipo de maltrato y llevar la versión ineficiente MAO-A–, y ellos solos protagonizaron el 44 % de los delitos violentos registrados en toda la cohorte, hasta los 26 años. Se siguió también a una cohorte más reducida de niñas y los resultados fueron paralelos. Esa fue la primera ocasión en que se detectó una «interacción genética-ambiente» robusta, y de ahí la importancia de los hallazgos.

Importancia que aumentó cuando a lo largo de la década siguiente se completaron seguimientos en otros lugares y los resultados globales fueron confirmados: en función de la versión MAO-A que se lleve, se está más o menos protegido ante las peores inclemencias de la vida.
En paralelo a esos estudios de seguimiento, comenzaron a proliferar otras pesquisas. Primero se pudo mostrar que la versión ineficiente del gen MAO-A y sus correlatos cerebrales predicen el rasgo de agresividad a lo largo del itinerario vital, medido con cuestionarios de personalidad.

También se constató que los conocidos efectos antisociales y proagresivos de la administración de testosterona se ponen de manifiesto, sobre todo, cuando se trata de personas que acarrean la versión ineficiente MAO-A. En estudios de neuroimagen se detectó que los que llevan esa variante ineficaz de la MAO- A reaccionan ante los estímulos amenazantes con un incremento de la actividad de las amígdalas cerebrales, acompañado de un descenso de trabajo en la corteza prefrontal ventromedial (vmPFC), es decir, la combinación de respuestas en zonas paralímbicas que más a menudo se ha registrado en la psicopatía.

La conectividad entre ambas regiones a través del cingulado anterior también mostró patrones distintivos, por cierto. Mediación de las variantes del gen MAO-A en la violencia. La presencia de la variante ineficiente del gen MAO-A conlleva una organización peculiar del funcionamiento de las sinapsis de serotonina en el cerebro a lo largo del crecimiento, lo cual lleva a una amígdala hiperreactiva y una corteza prefrontal (vmPFC) hiporreactiva ante los estímulos con carga afectiva importante.

Ese patrón de activación puede provocar, por ejemplo, que haya reacciones exageradas y un menor control de impulsos ante amenazas nimias. Es decir, se perciben muchos estímulos como provocativos y de ahí las descargas violentas. Si a ello se le añade un ambiente adverso en la infancia (la descarga del gráfico), esos efectos pueden acentuarse y las reacciones pueden ser incluso más abruptas. (Modificada a partir de Baum, 2011.)

Genes Finlandeses


Además del prescriptor génico de esa célebre enzima MAO, otros genes vinculados con la labor de la serotonina en el cerebro, así como los relacionados con las tareas de la dopamina y las de los andrógenos, son los que han suscitado mayor interés en el ámbito de la criminalidad violenta. Ello no debe extrañar, puesto que hay datos muy sólidos sobre la actuación de la serotonina como freno para las agresiones impulsivas y también los hay, en abundancia, para vincular la dopamina con las incitaciones excitantes o apetitosas y a los andrógenos con la mediación de la dominancia y la agresividad.

Esas moléculas, además, interaccionan entre sí en las zonas cerebrales críticas para modular la transacción entre el disparo del apetito por alcanzar un objetivo y las posibles consecuencias lesivas para uno mismo o para los demás. Para cada una de ellas, los eslabones bioquímicos que llevan a su elaboración, sus tareas distintivas y sus vías de metabolización son diversos y de ahí que la variedad de genes que pueden llegar a intervenir en las salidas comportamentales sea considerable.

Para la serotonina, en concreto, se han encontrado indicios sólidos que relacionan al gen de su transportador sináptico (el lugar donde actúan la mayoría de las sustancias antiagresivas y antidepresivas), así como los que prescriben la producción de varios de sus receptores neuronales (las llaves moleculares donde trabaja), con la propensión a ser más o menos impulsivo y a reaccionar con mayor o menor irritación ante los contratiempos.


En relación con eso, otro hallazgo pareció consagrar un origen génico para las anomalías de la impulsividad violenta, localizándolo en eslabones del trabajo cerebral de la serotonina. En una muestra de 96 reclusos finlandeses condenados por homicidios (múltiples, en varios casos), asaltos, brutalidad doméstica o incendios provocados durante brotes de violencia irrefrenable ante incitaciones nimias y con alcohol de por medio se pudo identificar una variante (Q20) del gen del receptor 2B de la serotonina, como mediador de ese tipo de explosiones incontrolables, en la población finesa. Solo en ella, porque se trata de una mutación (entre otras) que identifica a los finlandeses como un sustrato poblacional diferenciable del resto de los europeos en función de marcadores génicos que los remiten a orígenes migratorios trazables y distintivos. Fue un trabajo meticuloso, que conllevó la utilización de contrastes entre esos reclusos violentos y

muestras normativas de población finlandesa, así como la utilización de controles emparejados, persona a persona, con esos criminales por edad y condiciones sociodemográficas. Para redondearlo, se comprobó en el laboratorio de diseño transgénico que la producción ingenieril de ratones que portaban esa variedad del receptor 2B de la serotonina que merma su función como freno neural los convertía en impulsivos e hiperviolentos.


Un tipo de recomprobación de laboratorio, por cierto, que ya habían demostrado investigadores franceses, quince años antes, con ratones a los que se indujo la mutación humana para hacer disfuncional el gen de la MAO-A, con resultados parecidos: son animales inquietos e hipervirulentos. Esos resultados indicaron, por tanto, que llevar la mutación Q20 del receptor 2B de la serotonina incrementaba, en Finlandia, la probabilidad de mostrar brotes violentos en varones portadores de cifras altas de testosterona plasmática y que habían abusado del alcohol. Indicaban, asimismo, que en otros lugares esa propensión a la irascibilidad impulsiva debería ser mediada por otros marcadores génicos y sus correspondientes interacciones.


De todos modos, en un trabajo ulterior del mismo equipo finlandés efectuado con más de 500 reclusos con historia reiterada de violencia y sin trastornos mentales procedentes de 19 penales del país se detectó que ser portador de la versión MAO-A deficitaria era muy relevante para predecir la reincidencia en delitos hiperviolentos (excluyendo los incendiarios y los sexuales), pero acarrear la variante Q20 del receptor 2B de la serotonina no lo era. En un estudio con secuenciación del genoma completo y comparando con muestras amplias de población finlandesa, una variante del gen CDH13, prescriptor de la T-cadherina, otra molécula que tiene un papel importante en el metabolismo y la señalización neuronal y que ha sido vinculada a la presencia de trastornos atencionales, hiperactividad motora e impulsividad, también se mostró como un potente predictor de la violencia extrema y reiterativa.

Según los autores, mediante la combinación de esas dos variantes en MAO-A y CDH13, que comportan disfunciones en el trabajo serotonérgico y dopaminérgico, podría explicarse entre un 5 y un 10 %, como mínimo, de la criminalidad violenta en Finlandia.

Otros genes prominentes


Puede parecer poco, pero si llegara a confirmarse, sería un éxito rotundo y hasta cierto punto inesperado, porque hay que partir de la base de que los rasgos temperamentales y las conductas típicas que los distinguen se supone que deberían sustentarse en unas interacciones génicas apoteósicamente complejas. Si para moldear fenotipos humanos mucho más estables como el color de la piel o la altura se necesitan decenas de genes, el abanico de prescripciones e interacciones génicas que deberían modular la carga hereditaria de la propensión violenta (o de cualquier otro rasgo del carácter) se espera que sea muchísimo mayor.

Hasta aquí, en realidad, solo he comentado hallazgos en relación con un único resorte neuroquímico, la serotonina, que a despecho de su importancia debe ser complementado con los centenares de moléculas que se sabe que intervienen en la regulación de una conducta tan crucial, en la lucha por la existencia, como la agresión.


Solo hay que recordar el papel que tienen la testosterona y otros andrógenos en la regulación de la agresividad. Desde hace decenios se conoce que entre los prisioneros con un historial de crímenes más brutal y los que resultan más difíciles de reducir y apaciguar en las cárceles predominan los que tienen cifras androgénicas elevadas. Ello vale tanto para los varones como para las mujeres.54 Por otro lado, los resultados que indican que la administración de testosterona incrementa la ambición competitiva, las reacciones intempestivas ante las amenazas y los actos agresivos son abundantes, tanto en gente normativa de diferentes edades como en poblaciones con riesgo criminal. Los
datos génicos han venido a complementar ese panorama mediante diversas vías. Así, las variantes con repeticiones cortas en el gen para receptor de los andrógenos (lo cual proporciona una mayor eficiencia testosterónica) son más frecuentes en asesinos y violadores; la reactividad de la amígdala cerebral ante las amenazas depende, en buena medida, de la preminencia de las variantes cortas en ese gen, así como de los índices de testosterona circulante, y se ha podido establecer, en muestras españolas, que esas variantes confieren una impulsividad acentuada en reclusos y en individuos normales.


Son datos que concuerdan, todos ellos, con el curso de la maduración cerebral ordinaria, modulada por la testosterona, alrededor de la pubertad: el incremento del

volumen amigdalar y la merma en el grosor de la corteza prefrontal medial y la orbitofrontal son potentes predictores de la agresividad desde la infancia hasta la adultez. Hay que recordar, en este punto, que esa era una de las conformaciones estructurales más características del cerebro psicopático. Los andrógenos concitan la colaboración con otras sustancias para optimizar las salidas agresivas: desde los niveles bajos de cortisol, hasta la acentuación de la neurorregulación por vasopresina, colecistocinina o sustancia P, entre otras moléculas proagresivas.
El panorama de marcadores génicos se hará cada vez más enmarañado antes de llegar a ofrecer un perfil practicable de indicadores capitales. Téngase en cuenta que solo me he referido, hasta aquí, al marcaje génico de la violencia desabrida, impulsiva o en caliente. Poco hay todavía sobre el marcaje génico de la violencia fría, planificada o delegada.

En cambio, sobre algunos de los atributos nucleares de la personalidad psicopática, como el desapego radical o la insensibilidad emotiva, se ha comenzado a progresar. La carencia o ausencia de respuesta ante las señales claras del dolor ajeno tiene su sustrato en un déficit de activación en los territorios cerebrales que procesan los componentes afectivos del dolor (la ínsula, el cingulado anterior, zonas del tálamo), y esa peculiar frialdad de base fisiológica ha podido relacionarse, a su vez, con variantes génicas en el receptor de la oxitocina. Esos hallazgos se han recomprobado, además,
en muestras de niños y de adolescentes conflictivos y con conductas disruptivas: diversas variantes del gen para el receptor de oxitocina se asociaron con el rasgo de callosidad o frialdad emotiva extrema que anuncia un itinerario psicopático. Y no es el único gen para el que hay datos sobre su relación con la capacidad para la sintonía empática, ni mucho menos. El panorama se va enriqueciendo, por tanto, aunque el camino por recorrer es vasto.

peligrosidad psicopática:

asesinos en serie


La letalidad violenta más frecuente surge en brotes, en episodios derivados de algún incidente o disputa que se encrespa, en un crescendo que aboca a un desenlace fatal. Pero hay también modos letales de criminalidad que son el resultado de planes meticulosamente preparados y de acciones ejecutadas con un gran control de los tiempos y atención por los detalles. Los asesinos en serie se distinguen por bordar ese tipo de crímenes elaborados.


Esos predadores seriales escapan a la detección policial durante periodos considerables de tiempo, a pesar de tener que burlar un escrutinio creciente e incesante. La definición operativa, de consenso, los retrata como «individuos que matan a tres o más personas en un periodo de 30 días, al menos, con lapsos silenciosos después de cada asesinato, y cuya gratificación suele ser de índole sexual, sádica o muy peculiar e idiosincrática». Las muertes son deliberadas y preparadas concienzudamente, aunque
del todo arbitrarias: les faltan los ingredientes de un agravio previo o una deuda pendiente entre los protagonistas implicados, que es lo habitual en la mayoría de los homicidios. Son acciones hedonísticas al servicio de obtener un gozo sexual de tipo agonístico, en la gran mayoría de los casos, ejercitando una de las modalidades de la agresividad: dominadora, calculada y meramente instrumental. Es una tipología mortífera que está vinculada a la consecución de clímax placenteros y que depende de mecanismos neurales muy distintos a la violencia emotiva o impulsiva.


Al estudiar características comunes de los asesinatos en serie con un componente sexual se ha detectado que las víctimas suelen ser mujeres desconocidas, por regla general. Las escenas del crimen suelen tener un aspecto mucho más estructurado que en los homicidios ordinarios, con cambios ostentosos de lugar de los cadáveres y un uso frecuente de instrumentos de coerción y restricción para facilitar las torturas y las humillaciones. Hay, finalmente, un predominio de individuos de raza blanca entre los perpetradores. La relación con la psicopatía es notoria: aunque hay pocos estudios sistemáticos, las series de datos que se han ido reuniendo indican que más del 60 % de esos matarifes secuenciales alcanzan las puntuaciones más altas en las escalas diagnósticas de psicopatía y de narcisismo.

Según Adrian Raine y Yu Gao, esos criminales seriales aprovechan su habilidad para detectar víctimas vulnerables y propiciatorias (prostitutas, ancianas, adolescentes o criaturas) y usan su encanto y cordialidad aparente para vencer desconfianzas y conseguir el acceso deseado. Consiguen, asimismo, ocultar o hacer desaparecer los cuerpos o los despojos y no es infrecuente que vivan en núcleos familiares estables como padres laboriosos y respetables.

Todo eso los acerca a los perfiles de los «psicópatas exitosos», con el componente adicional del sadismo sexual y la crueldad morbosa.
Proporcionan, por supuesto, una de las rutas de inspiración preferente para los thrillers novelescos o cinematográficos, que despiertan una fascinación invariable, aunque su frecuencia real es muy baja: los asesinatos con violencia sexual no superan el 0,5 % del total de los homicidios, y los que se dan en serie son tan solo una porción de esos.

Hay, también, asesinos seriales que culminan un rosario de muertes de forma más caótica, turbulenta y desorganizada, aunque en esos casos suele haber alguna patología mental con ingredientes de intensa desazón, y la policía lo tiene más fácil para atraparlos. En todos ellos, la incidencia de fantasías violentas o actividades estrambóticas de autoincitación sexual es muy alta, lo cual ilustra que hay un funcionamiento peculiar de los arietes y los contenidos de la excitación erotógena, que puede ponerse de manifiesto usando medidas objetivas. El estudio detallado de los patrones fisiológicos y hormonales de excitación sexual puede, por cierto, ayudar a distinguir entre los individuos que suponen un peligro considerable, de los que cultivan otras modalidades de parafilias sexuales que no se acompañan de violencia. En estos ámbitos, sin embargo, los hallazgos genéticos están en mantillas.

Por: Alejandro Ojeda. Para: Narcisistas al Descubierto

22 mayo 2021

Los roles en la dinámica disfuncional familar.

Por: Alejandro Ojeda.

La familia disfuncional

En todas las familias se asignan roles para cada integrante, los roles son asignados consciente o inconscientemente, pero dichos roles representan realmente la función que desempeña cada integrante dentro de la dinámica familiar.

Dichos roles son asignados para:

• Equilibrar el sistema familiar

• Protegernos

• Control

Al asignar roles y someter a cada miembro de la familia a estos roles; se generan y crean telarañas mentales, problemas en el niño, que sin duda siempre repercuten en el adulto.

¿Cuales son las consecuencias de asignar roles?

Algunas de las consecuencias en las familias disfuncionales al asignar estos roles es la codependencia que generan al negar la expresión de los sentimientos, o negar el afecto y cariño que requiere cada integrante.

Aquí te los presentaré, y analiza en cuál te identificas en tu infancia y ahora en tu adultez, identifica el rol que lleva cada integrante y sobretodo observa las repercusiones que estos conllevan en cada niño.

ROL EN LOS PADRES:

El adicto

El adicto.

• Ha perdido el control de su manera de beber y sufre del caos y desorden producidos por su adicción.

• Vive en una trampa de negación de sus sentimientos verdaderos de soledad, vergüenza y culpa. Trampa que es un círculo vicioso de compulsión y negación.

Ahora en su vida, lo que era una solución es un problema pues depende de la sustancia, pero también depende del Co-dependiente para cuidarlo, para hacerse responsable de el.

(No existe un alcohólico sin un Co-dependiente o una serie de Co-dependientes).

El pobre de mi

El pobre de mi.

• Personas más cercanas al alcohólico como esposos, padres y de quien/quienes dependa más.

• Son los Co-dependientes primarios, también llamados: facilitadores, rescatadores, cuidadores.

• Al avanzar la enfermedad se involucra más y más y comienza a reprimir sus sentimientos o emociones propias para tomar las responsabilidades que el otro comienza a no cumplir.

• Compensa con su propia responsabilidad y control lo que al adicto le falta.

• Justifica al adicto en sus acciones, dando excusas por el ocultando o evita las consecuencias de la adicción.


• Frecuentemente piensa, “si yo fuera mejor …, él no tendría la necesidad de intoxicarse y seríamos una familia feliz.


• Trata de controlar al adicto y a los demás compulsivamente, es adicta al adicto y sus problemas.


• Por pena, no comparte su situación, ni sus sentimientos verdaderos de enojo, incapacidad y culpa con casi nadie y se siente aislada.

De esta manera la negación del problema familiar continúa.

El recriminador

El recriminador.

• Culpa al adicto de todos los problemas de la familia.


• Lleva a cabo sesiones de recriminación tremendamente amargas, y sermones exagerados.


• Dichos sermones sólo funcionan para indignar al adicto, brindándole así una excusa perfecta para seguir consumiendo.

El disciplinador

El disciplinador.

• Presenta la idea de que lo que hace falta es un poco de disciplina y agrede al adicto, ya sea física y/o verbalmente.


• Esta actitud nace de la ira y frustración que se acumulan en la familia del adicto y de los sentimientos de culpa que muchos padres albergan por la adicción de sus hijos.

Los niños/ hijos participan también en la enfermedad familiar de adicción. Ellos adoptan papeles diferentes para sobrevivir en una situación de caos.

ROL EN LOS HIJOS:

El héroe.

El héroe

• Generalmente es el hijo mayor de la familia.


• Es el niño o la niña más responsable y actúa como el segundo papá/mamá de los otros niños.


• Trata de lograr la aprobación de otros, especialmente la de los adultos.


• Casi siempre tienen diversos logros: ser líderes, buenos estudiantes y buenos trabajadores.

• Hace esfuerzos para mejorar las cosas y trabaja constantemente para cambiar la situación (codependencia).


• Con el progreso de la enfermedad se da cuenta que no posee una base firme y empieza a sentirse inadecuado. Sentimiento que esconde bajo el aparente “éxito”.


• Su papel es el de proveer dignidad y estima al sistema.

La oveja negra.

• papel generalmente del segundo hijo, también llamado el escapista, rebelde o Chivo Expiatorio.


• Tiene problemas con la familia, la escuela y posiblemente con la ley.


• Niega sus sentimientos verd aderos con la conducta de rebelión (codependencia).


• Su conducta extrema distrae a la familia del problema primordial de la adicción y facilita la negación de toda la familia.

• Aprende que en la familia no es compensado por lo que es, sino por lo que haga; pero no quiere trabajar duro como el héroe para probar su valor y se retira.


• Busca sentirse bien perteneciendo a otro lugar.


• Tiene gran cantidad de ira reprimida almacenada por tener que retirarse.


• Frecuentemente huye de casa, rehúsa ser parte de la familia, usa drogas, ingiere alcohol en exceso, etc.


• Su papel es el de atraer hacia sí mismo la atención de la familia.

El niño perdido.

El niño perdido.

• El tercer papel de los niños es el niño perdido o silencioso.


• No causa ninguna molestia y evita muchos conflictos.


• Vive aislado de la familia y pasa mucho tiempo
solo(a).


• Desarrolla una vida de fantasía y puede ser muy
creativo.


• Este niño no confía en las personas fácilmente y se acerca más a las mascotas y a los muñecos.

• Su papel es el de ofrecer alivio a la tensión: actúa de forma que la familia no tenga que preocuparse por él.


• La mayoría de las veces la gente no lo nota.


• Sufre mucho y se siente muy solo.


• Inconscientemente niega su necesidad de otros (codependencia).


• Su soledad e independencia son compulsivas: evitan a la gente.

El payaso.

El payaso.

• El cuarto papel es del hijo menor y se llama “el payaso”o “mascota”


• Usa su buen sentido del humor para llamar la atención hacia él y distraer la atención de las tensiones .


• Nadie lo toma demasiado en serio, aunque es inteligente.


• Es bromista, encantador y muchas veces es muy mono.


• Se siente responsable del dolor de la familia (codependencia), y cree que debe aliviarlo con buen humor y bromas y brindar diversión a la familia.

Golden child

La Golden child.

• La “Golden Child”, como se le conoce por el término en inglés, es la destinataria de todas las proyecciones positivas de los  narcisistas, y es su hija favorita.

 • A cambio, se le pide que sea la imagen y semejanza, el reflejo fiel de esas proyecciones y que le tenga una devoción y admiración al padre/la madre narcisista.

• No le puede cuestionar ni desobedecer ni decepcionar nunca.

• También es testigo y, a veces toma parte, en el abuso de las otros niños de la familia.

Lo más común en la dinámica familiar es que los distintos roles sean reemplazados por varios integrantes, es decir; puedes ser el Golden child, y pasar a ocupar el rol del chivo expiatorio.

John Bradshow, en su libro “volver a casa” propone un ejercicio muy bueno para empezar a trabajar, e intentar salir de estos roles.

por ejemplo, si has ejercido el rol del héroe en tu familia de origen, poniendo tu autoestima en lo que haces por los demás. Prueba a hacer estas tres cosas:

  1. Niega tu ayuda a una persona que te la pida, sólo por el hecho de ver que puedes escoger y decir que no.
  2. Pide tú ayuda a una persona con algo que te cueste hacer tú solo y que te vendría bien que te echen una mano.
  3. Acude a alguien que sepa más que tú, que sea experto en un área determinada y que te pueda dar un buen consejo.

¿Identificas el rol que ejerciste en tu familia disfuncional?

¿ Identificas el rol que ejerce cada integrante de tu familia?

¿Identificas el rol que tiene asignado cada uno de tus hijos?

Ya es tiempo de que podamos educar a nuestros hijos con amor, con afecto, con cariño, con valores, con disciplina, con determinación.

El mejor regalo que podemos hacerle a nuestros hijos, es sanar nosotros mismos nuestra herida de la infancia, y no dañar la de ellos, ellos merecen una vida mejor, merecen vivir sin dudas, sin miedos, sin preguntas.” (Alejandro Ojeda).

La crianza de nuestros hijos debe ser siempre nuestro más ambicioso proyecto, pues en nosotros está el que sean adultos funcionales, saludables mentalmente.

Así evitamos que adultos disfuncionales críen hijos disfuncionales.

Narcisistas al Descubierto

Por: Alejandro Ojeda.

Para: Narcisistas al Descubierto.

16 de Mayo 2021

MANIPULACIÓN SOCIAL: El experimento de Miligram.

El experimento de Milgram fue una serie de experimentos de psicología social llevada a cabo por Stanley Milgram, psicólogo en la Universidad de Yale, y descrita en un artículo publicado en 1963.

Pregunta principal: ¿Hasta dónde llegará alguien para obedecer a una figura de autoridad, incluso cuando se le ordene actuar en contra de su conciencia moral?

Métodos: Se pidió a los voluntarios que “enseñaran” a otras personas a mejorar su capacidad de recordar. Un hombre con bata blanca que se hacía pasar por médico pidió al maestro voluntario que le hiciera preguntas a un “aprendiz” en otra habitación acorta distancia. Si el alumno respondía incorrectamente, se le pedía al profesor que le diera una descarga eléctrica. La idea era que por cada respuesta incorrecta, el shock les enseñaría a no responder incorrectamente.

Después de cada error, el doctor ordenó al profesor que aumentara el voltaje entregado al alumno. El panel de control presentado al profesor incluía ajustes en incrementos de 10 voltios hasta un numero letal de 450 voltios. Si un profesor protestaba y pedía que se detuviera, el doctor le respondía: “El experimento debe continuar”. Cualquier protesta o pregunta de los profesores sería respondida con las mismas palabras.

A los médicos no se les permitía coaccionar y se les prohibía estrictamente obligarles a hacer nada. Un actor hacía de aprendiz en la otra habitación y gritaba, lloraba, suplicaba y rogaba al profesor que parara antes de callarse finalmente. Es importante que el profesor no vea al aprendiz durante el experimento o la tasa de éxito bajaba. Los alumnos pueden gritar y suplicar todo lo que quieran.

Resultados: En un ejemplo, cerca del 90% de los profesores dieron un choque mortal antes de parar. Sólo alrededor del 1% de la población estaba dispuesto a llegar al máximo choque sin coacción. Pero a pesar de que los maestros expresaron sus protestas al doctor, continuaron realizando la prueba. A menudo los profesores continuaron dando choques fatales mucho después de que el alumno dejara de responder a las indicaciones.

Aunque tener una forma de autoridad es un gran contribuyente al éxito de la manipulación social, no es infalible. Tienes que aprovechar esa autoridad adecuadamente para producir los mejores resultados. Hay doce estrategias para llevar a cabo esta tarea en un mínimo de tiempo.

Sembrar las semillas del miedo

El miedo es una de las emociones más poderosas. Capta nuestra atención como ninguna otra cosa, amenazando todo lo que apreciamos. Nos obliga a centrarnos en él y cierra nuestro pensamiento superior. No importa que la violencia esté en declive a nivel mundial durante siglos.

Es fácil fabricar situaciones que hagan parecer que la violencia extrema es la norma. Sólo hay que afinar en las aterradoras pero estadísticas rarezas. Los ataques terroristas y los tiroteos en masa pueden ser raros comparados con los rayos y los asesinatos de la policía, pero son lo suficientemente aterradores como para apagar nuestras habilidades de pensamiento creativo y obligarnos a centrarnos en defendernos. Esto se traduce fácilmente en miedo a cualquier chivo expiatorio que sea conveniente.

Ejemplo: Las principales cadenas de noticias entienden el poder del miedo. Ofrecen una cobertura de 24 horas de todas las cosas que van mal en el mundo. Ofrecen una visión distorsionada porque dan prioridad a un contenido que produce una fuerte reacción emocional a una representación exacta de los hechos.

Provocar la ira y la hostilidad

Muchas criaturas responden naturalmente al miedo con ira y agresión. Cuando eres un ratón acorralado por un gato, tiene sentido ir a la ofensiva. En tales situaciones, el riesgo de morir es superado por la posibilidad de escapar. Esta dicotomía se conoce a menudo como la respuesta de lucha o huida. Hay muchas veces en las que nuestro miedo está justificado, pero podemos establecer falsas dicotomías en nuestra vida diaria que nos hacen sentir como un ratón atrapado cuando en realidad no lo somos.

Los medios de comunicación hacen su pan y mantequilla al establecer y jugar con cualquier amenaza que puedan. Cuanto más grande y complejo es el tema, más ira y hostilidad genera. Ofrecer una solución simple puede que nunca arregle el problema,pero la mayoría de la gente prefiere hacer algo, aunque empeore las cosas. Si exacerba la situación, es fácil culpar del aumento de la tensión al complejo e intratable problema.

Ejemplo: Provocar hostilidad y rabia es una cuestión sencilla cuando sabes a qué le teme la gente. Por eso los políticos son tan buenos para avivar el fervor de sus partidarios. Identifican los miedos de sus electores, culpan a los chivos expiatorios y ofrecen respuestas simples a soluciones intratables.

Juega una figura de Mesías

Ha habido mucha gente que ha afirmado ser la única persona que puede hacer lo que hay que hacer. Estas personas son casi siempre dominantes y de fuerte voluntad. Ofrecen dominación y no se lo piensan dos veces antes de hacer afirmaciones poco realistas. La mejor manera de convertirse en un mesías es aprovechando la vida después de la muerte. Sin embargo, esto no siempre significa religión. Muchos dictadores se presentan como la única persona capaz de traer de vuelta una mítica edad de oro.

Esta estrategia aprovecha la nostalgia y la seguridad totalitaria para aliviar el miedo social. Se basa en la promesa de mejores cosas por venir para justificar lo que el Gran Líder desea. Esto lo hace más efectivo con las poblaciones conservadoras que con las liberales.

Ejemplo: Para ganar el control sobre un grupo, yo diría que soy la única persona que puede “hacer que las cosas vuelvan a ser geniales”. Me posiciono como la única autoridad dispuesta a hacer lo que hay que hacer. Esto obliga a cualquiera del grupo a guardar silencio sobre los temas en los que puedan estar en desacuerdo. El silencio actúa como una forma de consentimiento de facto, que impide a los demás hablar, por temor a ser el único en ir contra el Gran Líder.

Pinta en blanco y negro

El mundo es sumamente complejo y hay muchas maneras de lograr cualquier objetivo. Pero esta idea no hace que la gente se sienta muy segura, así que tenemos la tendencia a intentar simplificar las cosas. Simplificar problemas complejos normalmente no es un problema. Pero cuando todas las posibles respuestas se reducen a dos opciones, puede crear un falso y engañoso dilema. Esta visión distorsionada de las cosas hace que sea fácil justificar todo tipo de mal comportamiento. Reducir el mundo a narraciones en blanco y negro apela a nuestro deseo de resoluciones simples y limpias a problemas complejos y desordenados. Se vuelve más efectivo cuando estamos al borde de la catástrofe. Cuando la gente tiene miedo y está enojada, a menudo acepta estas simplificaciones excesivas y promesas seductoras pero vacías.

Ejemplo: Cuando quiero polarizar un grupo, introduzco una mentalidad “con nosotros o contra de nosotros”. Haciendo de cada tema un debate de todo o nada, obligo a mis oponentes a luchar por todo lo que represento, incluso si no están en desacuerdo en todo. La gente o me cree y apoya todo lo que defiendo o es vista como una amenaza que intenta socavar a mis seguidores.

Desviar con humor

Siempre existe la posibilidad de que un enemigo pueda sacar lo mejor de ti, pero dejar que la gente vea eso puede arruinar cualquier intento de establecerse como un hombre fuerte o un mesías. Un método para oculta un papel de aluminio obvio es desviar el golpe con un humor cortante. La risa interrumpe los patrones tradicionales del habla. Es difícil permanecer enojado con alguien que te hace reír incontrolablemente. Un chiste bien calculado te hace reír y ser más receptivo a lo que se diga.

Ejemplo: Cuando me doy cuenta de que estoy perdiendo el control de una situación, un toque de humor puede hacerme volver al asiento del conductor. Si mi oponente se centra en mis pequeños seguidores, a menudo puedo apagarlos instantáneamente haciendo una broma sobre cuán pocas personas los siguen. Si lo hago correctamente, descarrilo su ataque y los pongo a la defensiva.

Ser superior a los opositores

Cuanto más respeto se muestra a los oponentes, más poderosos parecen. Responder con incredulidad y disgusto informa a todos que no creo que el tema o la crítica sea digno de mi tiempo. También presiona a la persona que realiza el ataque para mostrar por qué necesito tomarlo en serio. Esto puede evitar todo tipo de discusión racional y producir una victoria a pesar de las afirmaciones condenatorias de mi oponente. Les hace parecer confusos e inseguros cuando su principal punto de discusión es descartado como una broma tonta. Entonces necesitan tomarse tiempo y energía para mostrar por qué su punto es válido en lugar de continuar su ataque.

Ejemplo: Si quiero despedir a un crítico, trato sus preguntas y afirmaciones con incredulidad y asco. Hago todo lo posible para mostrar que el ataque es ridículo, risible, y ni siquiera digno de atención. Adapto mis respuestas para mostrar lo tonto que es la crítica y pido perspectivas “reales” o “adultas”. Hazlo sobre ti mismo Ya sea haciendo bromas o actuando como superior, siempre intento aparecer como el líder de un juego que otros simplemente juegan. Esto se logra enmarcando cada interacción como si yo fuera el mejor que hay. Pero se necesita un marco fuerte e inquebrantable para creerlo realmente.

Permanecer en el centro de cualquier debate es esencial para manipular a la multitud.

Necesitas que se preocupen por tus pensamientos y opiniones, no por las de un oponente. Una vez que tu marco esté establecido, asegúrate de que los demás no puedan desafiarlo directamente. La combinación de juegos de poder con algunas de las otras tácticas como provocar la ira y presentarme como lo mejor es una combinación difícil de contrarrestar. Cuantos más elementos manipuladores pueda combinar, más intocable, férreo y valiente apareceré.

Ejemplo: Cuando doy un discurso, lo hago con un poco de miedo, avivando las llamas de la ira hacia un problema intratable y aguantando la tormenta con un poco de humor. Luego, cuando la multitud está apropiadamente irritada, les digo cómo puedo ayudarles a superar el Gran Problema Malo que controla su vida. Les explico cómo mi experiencia y mi comprensión innata me ayuda a encontrar soluciones a los problemas. A lo largo de todo esto, me aseguro de que mis temas de conversación y yo permanezcamos centrados.

Crear situaciones de doble vínculo

Otra táctica que mejora el control del cuadro es atrapar al oponente en una situación en la que no importa cómo responda. Hago preguntas y declaraciones que ponen a los demás en una situación de pérdida. Cualquier respuesta me hace ver mejor y los hace ver peor. El objetivo de este método es desacreditar y aplastar a los oponentes. Si aceptan el desafío, parece que simplemente están reaccionando a tus golpes. Pero si no hacen nada, parecen débiles y asustados.

Ejemplo: En un debate, podría decir: “Veo que mi oponente está tratando de construir su energía, pero no funciona”. Si aumentan la energía, parece que tengo el control, pero mantener o disminuir su energía los prepara para ser aplastados más tarde en el debate.

Repite, repite, repite

Nuestros cerebros están conectados para reconocer patrones y darles significado. Cuantas más veces veamos u oigamos algo, más probable es que creamos que es verdad. Si nada a nuestro alrededor contradice el patrón, entonces esto es aún más cierto. Encontramos comodidad en los patrones y conjuntos completos, tanto que a menudo nos vemos obligados a completar los patrones conocidos. Así que las empresas y las personas establecen patrones de comportamiento y pensamiento que se aprovechan de este principio. Se necesita mucha repetición para que algo se te quede grabado en la mente. Esa es una razón por la que las empresas invierten miles de millones de dólares en anuncios para ganar tus dólares. Ellos entienden que escuchar algo suficientes veces hará que empieces a creerlo, incluso si sabes que es una mentira. La repetición de palabras emocionalmente provocativas como “ganar” o frases cortas y repetitivas les ayuda a hundirse en los oyentes. Esta táctica condiciona sutilmente a la gente a asociar la palabra y el tema por la frecuencia con que aparecen juntos. Los jingles de las compañías y las campañas publicitarias aprovechan este fenómeno para vender más productos o convencerte de comprar cosas que no necesitas.

Ejemplo: Los productores de leche lograron aumentar significativamente las ventas de leche con su campaña “Got Milk? Las empresas discográficas y políticas también aprovechan la repetición para fomentar el consumo de sus medios. Las empresas de comida rápida también utilizan jingles pegadizos a través de las plataformas mediáticas para abrumar a los oyentes y obtener “Likes”, “Quiero que me devuelvan a mi bebé, bebé” y “¿Cuántos lametones se necesitan?” pegados en tu cabeza décadas después de que la campaña termine.

• Usar la prueba social

Los humanos son criaturas sociales con ciertas tendencias perversas. Una de ellas es que tendemos a hacer y creer lo que creemos que todos los demás hacen. Es por eso que los manipuladores sociales efectivos siempre parecen tener la espalda de la mayoría. Pero eso no significa que la mayoría los apoye. La prueba social es fácil de fabricar con una pequeña minoría y el estudio o encuesta adecuados. Pero mientras exista la percepción de apoyo, es difícil de argumentar.

Ejemplo: “Nadie cree que seas un candidato serio, Bill. De hecho, las últimas encuestas muestran que voy ganando por dos dígitos. Todo el mundo puede decir que tu barco se ha hundido”.

• Apelación a la autoridad

En nuestra época moderna, hay demasiada información para que la gente normal la procese. Están inundados de ideas y hechos que compiten entre sí desde todos los ángulos, por lo que todos tienden a utilizar los aportes de los expertos para formar sus opiniones. Aunque los expertos no tienen que estar altamente cualificados. Sólo necesitan el manto de autoridad que se les ha puesto. Esta autoridad puede ser cualquier cosa, desde un título como Cirujano Cerebral hasta encabezar una facción como Presidente de la WWO. Esto significa que los individuos de alto rango crean una mayor probabilidad de que un sujeto esté de acuerdo con una conclusión que es obviamente falsa. La apelación a la autoridad es a menudo capaz de aplicar suficiente presión para forzar la conformidad de la mayoría.

Ejemplo: “Mi oponente fue investigado por el FBI, la CIA y la NSA el año pasado. Sólo alguien con algo que esconder tendría a tantas agencias investigando su pasado”.

Apelación a las partes irracionales del cerebro

Los seres humanos son monstruos irracionales del mundo natural, impulsados por las emociones. A pesar de nuestros mejores deseos, las emociones y los sentimientos impulsan nuestras acciones mucho más que la lógica y la razón. Eso está bien la mayoría de las veces porque a menudo indican un curso de acción apropiado. Pero hay veces en que nuestras emociones nos traicionan o al menos sirven mal a nuestros objetivos. Sin entrenamiento para identificar y superar el sesgo cognitivo natural que todos tenemos, nuestras emociones nos abren a la mayoría de las técnicas cubiertas hasta ahora. Incluso las personas entrenadas para identificar y superar las partes irracionales del cerebro luchan por resistir. Estos individuos parecen resistentes pero son tan débiles a la manipulación social como cualquier otro. Sólo requieren una mano más experta y hábil.

Ejemplo: Cuanta más autoridad tengas sobre una persona, más podrás forzarla a hacer tu voluntad. Si asumo el manto de autoridad, puedo dar las órdenes y determinar la moral del grupo. Las religiones, la caridad y los clubes ofrecen control local sobre un grupo de personas que esperan seguir la voluntad del líder. Una vez en una posición de autoridad, puedes subir lentamente el voltaje de tus demandas. Intenta limitar el acceso de tu objetivo a fuentes alternativas de autoridad. Nunca dejes que olviden que no pueden confiar en otras fuentes de información.

Por: Alejandro Ojeda. Para: Narcisistas al descubierto